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Disfrutar de los placeres de una vida que se ofrece sin máscara

lunes, 14 de mayo de 2012

VIDA EN OTOÑO


De esta vida que me anuncia su otoño

De este camino que se convierte en vereda

De tantos principios sin final

De querer sin conocer al amor

Vidas que arrastran sombras de dolores compartidos con la soledad

Anuncios de viajes que nunca partieron

Abrazos que te hielan el alma

Besos que saben a ausencia

Tanto mirar la noche, que al final perdí la luz del día

De esta vida sentada en un andén

A la espera de un destino al que no llega ningún tren

Tantas carcajadas, sin una caja donde guardar la risa

Miedo a no saber donde quedará mi memoria

Hojas vacías sin nadie que escriba mi historia

Sentimientos abandonados envueltos en sabanas frías

Pasos sin dirección, en una calle solitaria

Miradas pérdidas en un horizonte desdibujado

Tanto soñar con puestas de sol junto a un amor

Tantas mareas que no mojaron mis pies cansados

De esta vida convertida en una elegía de amores olvidados

Pasiones que se marcharon llenas de arrugas

Una vida en otoño, un cuerpo en derribo

Me acerco a la noche.  Solo, sin miedo y sin abrigo.

lunes, 30 de abril de 2012

NO LO OLVIDÓ


Ella no quiso vivir en el espacio vacío que dejó el adiós de a quien tanto amó, todo a su alrededor olía a él, incluso a veces el olor era a ellos juntos mientras se amaban. Cada paso que daba por la casa, era un eco agudo de las risas que compartieron; sin haberlo imaginado ni una sola vez, su soledad dejó paso a una melancolía que nublaba su visión. ¡Cómo pudo morir algo tan bello! ¡Qué maldito invierno les heló el corazón! Una y otra vez se preguntaba dónde estaba la grieta que acabó rompiendo las paredes de ese amor que se juraron eterno. Su pequeño jardín, ayer, un cuadro de impresionismo habitado por todos los colores que la luz es capaz de crear, se convirtió en una estepa, imagen de la desolación, reflejo de tantas lagrimas derramadas por su ausencia.

Ella no tuvo tiempo de acostumbrarse a su sombra. Una mañana despertó, y su cama era tan grande como el mar, sus almohadas no conseguían abrazar su cuerpo, la escarcha se quedó a vivir en su habitación. Después del dolor, llegó la rabia, las preguntas de por qué la vida nos quita lo que nos da más felicidad, que hemos de aprender de lo sucedido; No quería esa experiencia, no necesitaba ser más completa, ya lo era junto a él. Las gentes le decían “ya verás como conseguirás superarlo” “todo pasa en esta vida” y así un sinfín de frases hechas, fruto de lo que otros aprendieron. Su caminar se volvió lento, no sabía verse en el espejo sin la silueta que dejaba el abrazo que tantas veces él le daba. No lo amaba como se aman los adultos, que viven un cariño construido con la paciencia de los años, que son capaces de callar junto a una chimenea mientras el fuego crepita. Su amor era de locos; locos que se descubren cada mañana amándose, como si nunca hubiese noche para volverse a amar, un deseo de adolescentes, cada beso traía un paraíso donde perderse por siempre. Navegaba el uno junto al otro, en un mar hecho de agua derramada por sus cuerpos.

Cada instante era el único que les quedaba para vivir, como si la vida les anunciara, que no es posible quererse tanto, que la pasión es fruto de la locura; Y así se querían, como dos locos. Ella araño cada espacio del lugar donde se besaron, lamió todas las fotografías que junto a él guardaba, nada era tan grande como el vacio que crecía en su corazón, nada tan triste como su llanto sin nadie que le diera consuelo. Se preguntaba una y otra vez ¿por qué? No encontraba respuesta a su nostalgia. Se rompió lo que tanto quisieron, quedo convertido en añicos una tarde de invierno; Ella lo espero junto a la ventana que daba al jardín, su mirada se perdía entre las flores que, ayer fueron testigo de tantas horas de paseo juntos, y hoy eran ramas sin color ni olor. Él no volvió a pisar su jardín jamás, una tormenta se lo llevó, por un camino lleno de lluvia y oscuridad. Ahí se quedo, llevándose con él todo lo que eran los dos juntos; Un amor sin tiempo ni espacio, un amor hecho de miradas y estrellas. Él partió después de dejarla sentada en una silla pintada de azul. Ella lloraba, una pequeña discusión absurda, y ella lloraba. Él no quiso herirla y se marchó para olvidar esa estúpida discusión; Pero el destino no quiso darles otra oportunidad. Y ya solo le quedo todo lo maravilloso que vivió junto a él.

Ahora nada le devolvía su corazón, sabía que por siempre se marchó, y la dejó amando lo que ya solo era un recuerdo grabado a fuego en su alma. Con el tiempo quiso creer que se puede vivir con una herida de amor, pero su herida era mortal; Y no existió un solo día en que no mirara cada tarde su jardín, esperando que las flores nuevas anunciaran su regreso. Quiso vivir en su tristeza, y acabó muriendo en la esperanza de volver a encontrarlo; Esperándola en el rincón que envolvía las flores de su jardín. Nunca lo olvidó, y lo siguió buscando hasta después de muerta, nadie se amó como ellos se amaron, nadie se amó sin tiempo ni espacio. Jamás lo olvidó.


lunes, 23 de abril de 2012

LLEGO DE UN PAIS


Llego de un país donde los amantes sueñan en colores

Donde cada beso tiene mil sabores

Sintió que la vida era solo vivir

Que nada era más bello que sentir

Amó como se aman los que parten a un viaje sin retorno

Le entregó su vida, sin miedo a que llegará el otoño

La vio despertar cada mañana

La quiso en silencio como quieren los que siempre se amaron

Su mundo se vistió del color de su risa

En su cielo volaban los pájaros más bellos de la tierra

Nada había más dulce que quererla

Llegó de un país donde la noche es una manta de luces para amarse sin miedo al amanecer

Ahí en ese país lleno las paredes con su nombre

Trajo una maleta cargada de todos los besos que se dan los que conocen el verbo amar

Llegó de un país donde los poetas son ciegos

Donde sus poemas están escritos con caricias de enamorados

Llegó para quedarse junto a ella

Para tener una esperanza a quien darle lo que su corazón siempre soñó

Llegó de un país, que olvidó, al conocer a quien tanto amó

lunes, 16 de abril de 2012

SENTIMIENTOS PARA NO OLVIDAR

¡Ay dolor que abandonas tu miedo para anidar en mi casa!

¡Ay esperanza que me dejas desnudo sin abrigo ni cobijo!

¿Hacia donde partieron las palabras de aliento?

Son tantas las veces que te quise olvidar y no pude

Tantas las que llegaste a mí disfrazada de comienzo

Ahora sé que tú y yo somos una historia que vivirá en la caricia de un sueño

Seremos un universo por explorar

Estaremos en todos los comienzos que cantan historias de amor

Nada nos hará desaparecer, porque siempre existimos

De ti y de mi, brotaran versos de un amor que llorarán los poetas al recitarlos

Sentimientos creados por los dioses que cobijaron a Eros

En ese lugar sonde nos escondemos a llorar, ¡ahí estaremos!

Donde solo alcanzan a ver los corazones que aman

Siento que mi cuerpo vibra recordando cada uno de tus gestos

Mi mirada es azul cuando veo el mar que esconden tus ojos

Todo lo que siempre fui, solo era una gota de este manantial

Agua que llega para poderte amar

Sentimientos para no olvidar

Tengo en mi estrella un rincón para que vivamos los dos.

martes, 20 de marzo de 2012

DESTINOS BORRADOS

Con esa mirada que es un puente entre tú y yo

Con las caricias que nos robó el tiempo

Esos besos que se perdieron en un frio invierno

Con ese esperar incierto

Con tu hola y mi adiós

Sin decirnos palabras de amor

Envueltos en el abrigo de un instante sin temor

Caminamos por atajos que nos pierden para no encontrarnos

Sendas de silencio, ahogados por nuestros soplos de deseo

¿Qué luces se apagan con nuestra llegada?

¿Qué oscuridad vive entre mis manos y tus labios?

Somos lluvia que no moja

Aire que nos mira con desdén,

Enojado con la ausencia de nuestros cuerpos sin abrazar

Trazos de una vida sin forma, carne de amor callado

Destinos de tinta borrados

Este reloj que anuncia mi partida, sin equipaje ni memoria

Este tiempo que nos despoja de un comienzo sin escribir nuestra historia

Nos difuminamos al final de la calle

Sin árboles que den sombra a mis versos

Fuimos principio, amanecer de fulgores dorados

Pero la vida nos convirtió de repente en destinos borrados

domingo, 11 de marzo de 2012

ESAS CANCIONES QUE NO SONARAN DE NUEVO

Esas canciones que no sonarán de nuevo

Esa música que olvidó su partitura

La inspiración que voló hacia el cielo

Letras de un amor hecho de locura

Todas las canciones nos abandonaron

Todos los músicos se suicidaron

Nadie oyó una nota pintada de blanco

Todas quisieron ser negras y fusas

La lirica abandonó a los solitarios

Ni una balada se apiadó del malherido de amor

Solo un tambor seco y ausente recibió al dolor

Tiempos de ruido atenazaban al poeta

Ya nadie cantaba, solo el cuervo graznaba

¿Quién mató a la música?

¿Hacia dónde emigraron las canciones de amor?

El ruido invadió a nuestro pobre corazón

Todo sentimiento se encogió de miedo

Las voces quedaron afónicas

Mi amor perdió tu compás

La tristeza vino para quedarse en mi cuerpo

Y me pregunté hasta la locura ¿Dónde se esconden?

Esas canciones que no sonarán de nuevo.

lunes, 27 de febrero de 2012

CARTA A LA ESPERA

                 Deslizo sobre esta hoja en blanco, todo lo que ansío que sepas de cuanto te quiero. Busco las palabras que lleguen a tu alma, sin interrupciones, pongo mi corazón en el tintero para que cada letra sea un latido de todo este amor que me eleva hasta el Olimpo, donde robo a las musas sentimientos nuevos que solo existirán para ti y para mí, solo seremos nosotros.

             Mi mano se aferra a esta pluma con la que te escribo, no quiero perder ni una gota de todo cuanto rebosa mi corazón enamorado. Han sido tantas horas las que esperé que me regalaras una señal, tanto tiempo quise oír de tu boca sonidos, que mi hambre de ti se convirtieran en palabras de aliento para calmar esta espera de tu cuerpo; mis ojos dibujan, muy despacio, formas que me ayudan a acariciar tu ausencia.
             Te escribo en la soledad de mi habitación, con la compañía de una música triste, donde el piano no deja de recordarme que sin tus manos mi mundo no encuentra a que agarrarse. Quisiera que mis palabras fuesen como cantos de niños alegres, que sonríen con la llegada de un verano. No soy yo quien pone cada palabra en este papel, son palabras que toman vida propia y se rebelan frente a esta duda, duda  que es no saber, si ya me estás queriendo, si será tu alma la que llegará antes que tus besos.
               Que profundo vacio siento cada vez que intento derramar lo que llevó toda una vida guardando en ese rincón de mi corazón que solo tiene espacio para lo que alguna vez compartiremos. A veces con solo pronunciar tu nombre ¡María! Dejo de existir en mi mundo y me transporto al lugar donde habitan los que solo viven para el amor. He ensayado durante horas, días, una vida entera; Como será la primera vez que nuestros ojos se miren, como temblarán nuestras manos al roce de unas caricias tempranas, tengo tanto miedo de no saber si mis labios tendrán el sabor que deseas. Eres tú, y solo tú, quien consigue que mi existencia no sea un barco a la deriva. Con cada letra que llena esta hoja, se van formando nudos de esperanza, esperanza de tenerte muy pronto amaneciendo entre mis brazos, de poder mirar como la luz de la mañana se esconde con el brillo de tu cara.
             Mi carta es un grito sin alzar la voz, un canto a todo lo que alguna vez escribieron, quienes como yo, tuvieron que esperar para decir al oído de quien amaban, “te quiero” poco a poco me voy arrancando jirones de vida, ¿de que me sirve respirar si no tengo tu sonrisa, para llenar mi espacio del aire que me da la vida?, que significa sentir, si no es oyendo el latido de tu corazón pegado al mío. No quiero que mi carta camine hacia la desesperanza, quisiera que cuando tus manos tomen esta carta, sientas en tus dedos todo el calor que mi pasión impregnó en cada pedacito de este papel.
             No supe cómo empezar mi despedida, ni siquiera imagine que alguna vez debía despedirme de ti, las cartas de amor nunca deberían tener un final escrito, deberían ser eternas como el amor que siento. Que difícil se me hace encontrar una solo palabra que no sea decirte cuanto anhelo nuestro encuentro, ¿quién invento la palabra adiós? Como pudo dejar que los enamorados supiéramos de su existencia, te contaría una vida entera, que sueños caminan junto a mí, esos sueños en los que tú estás a mi lado, en los que nada hay, si no es nosotros.
              Te preguntarás ¿por qué dejo que a veces el desamparo me aprisione? Quizás notes algo de quebranto en mis palabras, no soy yo, es mi soledad que vuela sin mí. Busco encontrar todas las palabras que hablen de alegría y esperanza, sé que están revoloteando a mí alrededor, deseando aferrarse a esta hoja, que ya no tiene espacios en blanco, que solo guarda pedacitos de vacio donde plantaré mis besos, para que sepas que un beso te dirá más de mí, que todo el universo escrito. Mi mano deja de querer asir esta pluma con la que te escribo, se siente cansada y ajada; Es tu ausencia la que quiebra sus fuerzas.
               Te empiezo a decir mis últimas palabras, mis ojos cansados no atinan a ver si lo que escribo es amor hecho tinta, o ya solo hablo de lo que espero. No quiero entristecer tu risa, solo quiero que con cada palabra de esta carta, construyas un camino que te traiga hasta mí. Quise llamarla “carta a un amor en construcción”, pero al final me salió el nombre que quiso mi corazón y se llamará “carta a la espera”. Y así seguiré, esperándote, hasta el día que oiga una música tan hermosa, que nada ni nadie, me aparten de la alegría de saber que es tu voz diciéndome cuanto nos queremos.